¿Tienes autocontrol?

¿Tienes autocontrol?

Primero vamos a definir qué es autocontrol.

 

Según la RAE: Control de los propios impulsos y acciones.

 

Ahora que ya lo tenemos algo más claro podemos contestar. “De qué me estás hablando, ya sé lo que es autocontrol. Y puedes creerme, dirás con algo de cabreo, me controlo todos los días para no decir cuatro verdades a más de uno o una… Me he “autocontrolado” muchas, muchas, muchas veces”.

 

Lo que cuenta el párrafo anterior es lo fácil pero hoy, con tu permiso, no vamos a hablar de ese autocontrol. Lo difícil está en esos momentos emocionalmente duros en los que no sabes si seguir a tu razón o al corazón. Momentos en los que aderezas tu propio autocontrol con una lágrima involuntaria, momentos en los que sabes, porque lo has sentido en el centro de tu pecho, que lo que vas a obtener es tan grande que no puedes imaginar tu vida con su ausencia. Y es entonces cuando ruegas al universo paciencia, serenidad, paz… y por mucho que la razón te diga que lo mejor es abandonar, ceder, claudicar… y todo, muy a tu pesar, se vuelve gris, no lo haces porque al oír latir feliz a tu corazón no puedes más que sonreír.

 

La razón no me ha enseñado nada.
Todo lo que sé, me ha sido dado por el corazón.

León Tolstoi

 

Disculpa, me he dejado llevar, creo que será mejor que me explique. En los años sesenta, Walter Mischel, psicólogo americano de la Universidad de Standford, realizó un experimento para conocer algo más sobre nuestra capacidad de autocontrol.

 

El experimento era sencillo: Cogió un grupo de niños y de forma individual los sentó frente a una mesa. Encima había un plato con una golosina, les decía entonces que se iban a quedar solos durante quince minutos y que si no se la comían, si resistían la tentación, al volver él, podrían comerse dos golosinas.

 

En el 2011 la psicóloga y neurocientífica, J. Casey, publicó un estudio similar al de W. Mischel y sacó las mismas conclusiones. Aún así ella fue algo más allá y realizó un seguimiento de aquellos niños que se habían hecho adultos y tenían más de cuarenta años. Los que habían logrado controlar los impulsos de comerse la golosina habían conseguido, a lo largo de esos cuarenta años, la capacidad para perseverar en sus objetivos profesionales, eran menos proclives a la depresión, tenían vidas más sanas y estables, disfrutaban más de sus relaciones personales y tenían, en definitiva, una vida más feliz.

Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces

entonces estás peor que antes.

Confucio

 

Ahora ya sabes lo que hacer, así que sólo tienes que hacerlo. Te preguntarás cuándo pero lo siento, no puedo ayudarte en esto. No soy tú y no estoy en tu vida, aún así estoy seguro de que tienes momentos en donde la razón te dice una cosa, el corazón todo lo contrario y sientes que si esperas la recompensa será mayor. Ahí es donde te tienes que plantear qué quieres de la vida: Ser feliz un instante o toda la eternidad.

 

Como curiosidad, también por si te ayuda, te puedo contar que en mis momentos de espera y autocontrol voy a un lugar, antes normal y ahora muy especial, rodeado de naturaleza y con un pequeño espacio teatral. Allí medito si debo esperar o comerme la golosina (antes incluso de que terminen de darme la explicación). Hoy me he pasado por allí y sentado en un banco de piedra no me ha hecho falta meditar, un cañonazo de felicidad en el pecho me ha dado la respuesta.

 

Busca tu espacio, momento y lugar especial, medita entonces sobre tu vida y por lo que más quieras; Sé feliz.

 

Si ya tienes ese lugar especial en donde has meditado sobre momentos, con muchas golosinas, compártelo con nosotros. Recuerda que nuestras experiencias pueden ayudar a los demás de una forma inimaginable. Tampoco hace falta entrar en detalles así que no hay excusas para no ayudar, espero tus comentarios.

 

Mil gracias por leerme.

 

Recordatorio: El sábado 29 de julio ven a participar en el Taller GRATUITO de Desarrollo Personal que se celebrará en la Oficina Municipal de Distrito Teis. Estaremos allí desde las 10:30 h. hasta las 12:30 h. Trabajaremos sobre cinco cosas que descubrí en el teatro y que me han ayudado a ser más consciente de mi vida. No lo dudes y ven, serán dos horas prácticas de autoconocimiento que te ayudarán a vivir el día a día desde otra perspectiva. Nos vemos el sábado.  

One thought on “¿Tienes autocontrol?
  1. El AUTOCONTROL.
    Entiendo lo que dices, pero personalmente considero que hay momentos que es complejo, o mejor dicho, nos complicamos sólos.

    Quizá la vida es mucho más sencilla de la que planteamos, un poco de fuerza, entusiasmo, gratitud y autocontrol, sí, falta a veces el cómo, a lo mejor es que, no queremos verlo o aceptarlo, no sé, pero lo que está claro es que desde el AMOR siempre se llegará a ese precioso camino de compartir, dar, entregar y vivir una vida de plenitud, porque cada vez que nos damos, que conseguimos superarnos con autocontrol, una bella sonrisa se dibuja en nuestro corazón, en nuestra alma. ¿por qué no repetimos dichas experiencias?

    Ciertamente hay bellos lugares, ese lugar secreto, con encanto, que te permite desconectar y llegar a tú corazón, encontrando alguna vez respuestas.

    Gracias por contagiar fuerza, entusiasmo e ilusión. Feliz día para todos.

  2. Gracias Sonia por tus palabras,

    Nos complicamos la vida más de lo que es, quizá por el miedo a un futuro incierto, nos centramos en el qué pasará en vez de disfrutar el presente desde el corazón. Bueno, no sé, tampoco me hagas mucho caso, experimenta y vete sacando tus conclusiones.

    Desde que medito en ese espacio parece que me siento mejor, eso me basta, buscar explicaciones con el raciocinio no me llevará a ningún lado así que… a disfrutar de la vida y de sus pequeños premios, eso sí, sin plantearme nada.

    Un abrazo.

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