¿Sigues sin saber por qué tienes miedo?

El miedo a hablar en público, a relacionarnos y a exponernos a los demás es más común de lo que parece.

 

Así que, lo primero que debemos tener en cuenta es que no somos bichos raros.

 

Ahora que ya sabemos lo que no somos, vamos a por lo que sí somos.

 

Quizá seamos personas con una responsabilidad exagerada, queremos hacerlo todo bien y en el fondo pensamos, si no me expongo no puedo fracasar.

 

O somos personas con tendencia a la torpeza, seguramente más como creencia adquirida que como realidad, y pensamos, si no me relaciono no muestro mi debilidad.

 

O personas con miedo a quedarse solas y para que no nos juzguen y luego nos den la espalda, pensamos, digo a todo que sí, no creo problemas y así no podrán rechazarme.

 

O puede que seas de otro tipo…

 

¿Lo has pensado?

 


Estoy encantado de que leas esto en tu correo.

Si por el contrario, estás en la web (entre tú y yo, no sé cómo has llegado hasta aquí pero puedes salir por la puerta grande) y quieres recibes las entradas diarias con consejos para vencer ese ese miedo que te amarga la vida…  ¿A qué estás esperando? 

Suscríbete y disfruta (Y llevaté un regalo excepcional).

PD: También puedes darte el placer antes y suscribirte después, eso lo dejo a tu gusto porque el orden de los factores no altera el producto pero, hagas lo que hagas, disfruta de la vida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *