Hace mucho tiempo atrás…

Parezco el abuelo cebolleta pero no, tranquilidad, esta historia no será muy larga.

Como decía, hace mucho tiempo atrás no organizaba ninguna reunión antes de las consultas.

La persona que quería venir a la primera sesión de coaching llamaba, organizábamos día y hora, aparecía por la puerta y listo.

Todo idílico y fantastico, ¿no crees?

Pues no, algo no iba bien.

Aparecían personas que venían buscando lo que no podía darles, otras no tenían la entrega suficiente para avanzar en su proceso y muchas más anécdotas que no vienen ahora al caso. 

El tema es que me frustraba, al igual que alguna de esas personas.

Otras simplemente pagaban y les daba igual (algo muy triste).

Decidí que eso no era lo mejor para ninguna de las dos partes y empecé a quedar con ellas antes de la primera consulta o sesión de coaching.

Quedábamos en lugares públicos para que se sintieran más cómodas y charlábamos delante de un té calentito.

He forjado amistades duraderas y muy valiosas detrás de esas humeantes tazas de té.

La primera reunión es para conocernos un poco más, trazar un camino en nuestro mapa de vida y comenzar a caminar juntos.  

Lo vas a sentir, seguro que ya lo sabes, como el primer paso hacia tu nueva vida.

Otra cosas importante, yo invito al té.

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