¿Qué vida estás viviendo?

¿Qué vida estás viviendo?

En una vida hay cabida para muchas vidas. Desde el comienzo disfrutamos y/o sufrimos vidas infantiles, arropados por padres; amorosos, despistados, desorientados, maltratadores, felices, con voluntades pero sin conocimiento, cansados por momentos, hipotecados de penas y alegrías, sonámbulos en vida…

 

 

Vivimos lo que vivimos en esa primera vida y lo arraigamos en nuestro interior con la fuerza que nos da creernos inmortales.

 

Seguimos vivos en un encuentro con los otros, nos olvidamos del yo al comprender que existe un tú. Imitamos, copiamos y experimentamos para encontrar nuestra esencia. Mezclamos distintas personalidades con nuestra semilla de nacimiento y descubrimos que podemos vivir en este mundo creyéndonos distintos pero adaptándonos a los otros. Quizá ese yo sea especial, claro que lo es, y no se parezca a nadie pero… nada nos hace más felices que ser un “yo integrado”.

 

La siguiente vida es controlada por ese “yo” definido en vidas anteriores por nuestras experiencias, emociones, consejos, prohibiciones, creencias… lo que nos regala una falsa libertad.

 

No existe nada más incontrolable que una vida dirigida desde las leyes, la falsa moralidad y las costumbres de la sociedad actual.

 

Pero ahí estamos, viviendo otra vida de las muchas que vivimos a lo largo de esta, en donde nos dejan cree que somos especiales cuando en realidad la única obligación que tenemos es la de ser felices.

 

Estoy demasiado cansado para ser especial, somos parte del rebaño, decía un personaje de una obra de teatro que escribí hace tres años. No te dejes engañar, le replicaba otro, somos únicos, en el fondo somos copos de nieve.

 

 

No hay dos copos de nieve iguales, son únicos e irrepetibles y junto con otros, únicos e irrepetibles, se convierten en arte, belleza, felicidad, amor…

 

“Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo”.

                                       Gabriel García Márquez

 

La última vida es cuando, cerca del final, tomas consciencia de todas las vidas que has sufrido y/o disfrutado.

 

Se hizo un estudio con la personas que estaban al final de sus vidas para saber de qué estaban más arrepentidas. Se quería descubrir lo que de verdad es importante. Las cinco cosas más repetidas fueron estas:

 

1. Me hubiera gustado tener el valor de vivir de acuerdo a mí mismo/a y no en función a las expectativas de los demás.

2. Me hubiera gustado no dedicarle tanto tiempo al trabajo.

3. Me hubiera gustado tener el valor de expresarme como soy y comunicar a través de mis sentimientos.

4. Me hubiera gustado tener una relación más estrecha con mis familiares y amigos.

5. Me hubiera gustado poder permitirme ser feliz en cada minuto de mi vida, como si ese minuto fuera el último.

 

¿En qué vida estás? Y sobre todo, ¿cumples alguno de los cinco “arrepentimientos” anteriores? Y por último y más importante:

 

Si te quedara un minuto de vida, ¿a quién abrazarías y besarías como si ese instante tendiera a infinito?

 

One thought on “¿Qué vida estás viviendo?
  1. Estupendas reflexiones!
    Cierto que somos singulares, copos de nieve únicos, y es complicado a veces «salirse del rebaño» pero debemos intentarlo. El mundo está lleno de posibilidades y perseguir la felicidad debiera ser nuestro principal objetivo.
    ¿A quién abrazaría y besaría en mi último minuto de vida?… uf, son muchas personas no una sola, así que mejor abrazarlas y besarlas a menudo, no vaya a ser que no me de tiempo y se quede algun@ sin abrazo 😉

  2. Cierto, somos únicos, especiales por lo que somos y por como somos, copos de una misna nevada pero diferentes como lo son los hijos de una misma madre. Que a quien abrazaría?? Seria un abrazo que abarcase a tantas personas….procuro besar y abrazar y a veces estrujar muuucho por si mi tiempo se acaba. Asi que ahi va mi abrazo y montones de besos.

  3. Gracias por compartir tus ártículos José. Gracias Marieta.
    Ciertamente a menudo, no abrazamos, besamos o le decimos un «te quiero» a las personas que están a nuestro lado día a día o a las que encontramos en la vida.
    Sólo uno se da cuenta, en los momentos más extremos, cuando todo lo secundario deja de tener importancia.
    Como dices Marieta, habrá que compartir más un abrazo, un beso y un «Te quiero».

    Gracias a ambos por vuestra reflexión. Feliz día

    1. Gracias a ti Sonia por compartir tus inquietudes.
      Nos damos cuenta de ciertas cosas cuando la vida nos golpea con fuerza y nos recuerda que no somos inmortales.
      Un abrazo muy fuerte.

  4. Cierto, somos únicos y especiales por lo que somos y por como somos. Copos de una misma nevada pero diferentes como lo son los hijos de una misma madre.
    Que a quién abrazaria?? Seria un abrazo que abarcaria a tantas personas…Procuro besar y abrazar y a veces estrujar muuucho por si mi tiempo se acaba… Asi que ahi va mi abrazo y montones de besos.

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