¿Necesitas un Coach para ser feliz?

Quizá has llegado a ese punto de no retorno en donde no querías verte. Tú lo presentías, tenías esa sensación en el cuerpo de que algo iba a ocurrir e incluso alguien, quizá un familiar o una amistad que te quiere bien, te lo había comentado. Ya estás ahí, ¿y ahora?

En un bosque se bifurcaron dos caminos,

y yo… yo tomé el menos transitado.

Esto marcó toda la diferencia.

                                        Robert Frost

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 No te sientas mal por no conocer la respuesta, todo el mundo está o estará en esa situación en algún momento de su vida (lo hablamos en una entrada anterior, ¿recuerdas?). En ese lugar parece que no ocurre nada y por dentro tenemos una guerra encarnizada entre pensamientos, emociones y acciones. Si ya llegaste, si ya estás ahí… frente a ti puedes tener dos o mil oportunidades, eso es indiferente, porque sólo hay una solución; moverse en una dirección. Pero… ¿Qué elegir? ¿Qué desechar? Es entonces cuando puede entrar en juego la figura de un/a Coach que mediante un proceso denominado Coaching te ayudará a conocer todo tu potencial y de esta forma podrás tomar una elección acorde con tus valores y deseos.

 

Según el Instituto Europeo de Líderes: “El Coaching conduce a una persona a aclarar un problema, cuestionar sus valores, pensar en los obstáculos que pueden o van a aparecer, buscar sus propias soluciones, hacerle ser consciente de sus frenos para desprenderse de ellos y le ayuda a descubrir recursos hasta el momento por explotar. En este sentido, mejora la eficacia y facilita la integración del saber y del aprendizaje”.

 

Así que mi respuesta es: No, no es necesaria la figura de un Coach para ser feliz.

 

Entiendo que alguien en estos momentos esté alucinando. Después de hablar tan bien del Coaching, ¿qué está pasando? Ante todo tranquilidad. Creo firmemente que la figura del Coach no es necesaria para que una persona sea feliz, al igual que no lo es el dinero, una casa, un coche, un televisor de 50”, una pareja… nada de eso debería condicionar nuestro estado emocional y de paz interior. Puede ayudar, eso es evidente, todos sabemos que lo primero es tener cubiertas las necesidades básicas (seguro que conoces la pirámide de Maslow) pero lo demás no es imprescindible para ser feliz.

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Foto: www.pixabay.com

 

Ser consciente de que nuestra vida no está en el mejor momento es el primer paso para tomar decisiones acertadas y si es en colaboración con un coach, mucho mejor. Si estás actualmente en un cruce de caminos y no ves por dónde tirar, si sufres internamente porque crees que no podrás lograr tus sueños, si no dejas de oír una voz interna que te frena… quizá necesites un/a Coach. Por suerte ahora tienes una oportunidad única de conocer qué es y cómo funciona el Coaching.

 

Pincha aquí e infórmate de las sesiones gratis (No dudes porque lo serán sólo por unos meses).

 

Y no te olvides volver después a contarnos cómo te fue, de esta forma nos ayudarás a todos.

 

¡Sé feliz!

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