Cicatrices en el alma

Cicatrices en el alma

“Hay cicatrices en mi alma que me hablan de ti. Lo hacen de noche, en terreno sembrado de vigilia de sueño, en un segundo inconsciente e infinito, justo antes de perder la conciencia terrenal. En ese instante de equilibrio entre entregarse a Morfeo y luchar por ser uno mismo. Ahí, lleno de valor inocente, recreo mi pasado, lo analizo, lo disfruto, me avergüenzo, lo aplaudo, soy feliz, lo siento, me arrepiento, lo vivo, sonrío, lo toco, lucho, lo olvido, lo atesoro, me rindo, me entrego… y mis labios, inmóviles, dibujan un buenas noches en el corazón de lo que pudo haber sido”.

 

 

Foto: www.pixabay.com
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Todos atesoramos cicatrices en lo más profundo de nuestra alma. Son producto de heridas antiguas que la vida nos ha regalado para que aprendamos algo. El número de cicatrices no es proporcional al de años vividos. Puedes ser muy joven y tener una gran colección de dolor mal cicatrizado o tener cierta edad y atesorar sólo una cicatriz; casi olvidada.

 

Es bueno hacer recuento de vez en cuando. Bajar a las profundidades de nuestro ser interior y ver su estado. Sólo si las conocemos sabremos cómo gestionarlas, curarlas y sentir cuál es la lección que nos ayudará en el futuro. Algunas heridas estarán ya cerradas, otras a medio camino y las menos todavía sangrarán. Hay personas que no pueden, no saben o no quieren tratarlas para que curen, por lo tanto las arrastrarán durante toda su vida. Es su elección como la tuya podría ser suturarlas y que curen sin mayor problema.

 

¿Cuánto tiempo se necesita para que cicatricen? No lo sé. Las insignificantes cierran solas, las demás llevan su tiempo o no cierran nunca. No hay un remedio genérico. ¿Todas las ocasiona el amor? No. En nuestras vidas tenemos relaciones de todo tipo, familiares, de amistad, trabajo… pueden surgir en cualquier momento y ser de muchos tipos. Es evidente que el amor, tal como lo plantea este mundo, la sociedad, nuestra forma de vivir… es el mayor generador de dolor. Es duro decir esto pero estamos más apegados a sufrir por amor que realmente a amar.

 

¿Si pudieras cambiar tu pasado que harías?

 

Si tu respuesta es nada, ¡felicidades! Ahora conoces el camino para crea tu futuro. No hay mañana sin ayer ni ayer sin mañana. Todo tiene valor y sentido en tu vida. Aunque no seamos capaces de verlo en el momento, pasamos por senderos que nos llevan a lugares (emocionales o físicos) para que aprendamos algo. No desperdiciemos las lecciones que nos regala la vida y sobre todo agradezcamos tener cicatrices en el alma, ellas nos gtitan que estamos vivos, que arriesgamos y que lo hacemos con intensidad, pasión y amor.

 

Foto: Pixabay.com
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PD: Como curiosidad, no dejes de leer este artículo (puedes también pinchar en la foto) en dónde nos cuentan que unos científicos han modificado el pasado. La física cuántica nos está llevando a sitios que antes sólo estaba en nuestra imaginación. Si se puede modificar el pasado, ¿por qué no vamos a poder diseñar lo que queremos vivir mañana? No dejes de soñar, crea tu futuro.

 

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